domingo, 23 de abril de 2017

Turín, la ciudad del chocolate





Turín es indiscutiblemente la ciudad del chocolate. En la capital de Piamonte podemos encontrarlo en todas sus versiones, sólido en tabletas y bombones; líquido, chocolate solo, chocolate con café, Nutella... cualquier forma que nos podamos imaginar. No podría ser de otra forma siendo la ciudad en la que se solidificó el chocolate.

Encontramos el origen de este alimento en las culturas mayas y aztecas, se cree que Cristobal Colón fue el primer Europeo en probarlo y traérselo a los Reyes Católicos y más tarde, sería Hernán Cortés el que lo introduciría en la Corte Española.

El chocolate entró en Turín en 1560 de la mano de los Saboya. Se enamoraron de este delicioso manjar y llegaron incluso a institucionalizarlo con la Merienda Real siguiendo hoy en día esta tradición en algunos locales de la ciudad.

Hay dos tipos de Merienda Real, la de 1700, que consistente en tomar tazas de chocolate caliente con bizcochos tradicionales y pequeños dulces como el bizcocho "torcetti", "confortini", "canestrelli" y "savoiardi", siendo estos los más antiguos de Italia y más que famosos, casi un símbolo de la ciudad, el Diablottino, ¡el bombón más antiguo del mundo!

Y la merienda real del 1800, en el que ademas de chocolate, se toma café «Bicerin» compuesto por café, cacao y crema de leche,  con las pastas Chifel (un derivado vienes), Foré y el Garibaldin y "Garibaldi", el primero pan y manteca y el segundo bizcocho con mermelada de melocotón.

Cafe Bicerín 


La nobleza y la aristocracia de Turín no estaban precisamente a dieta.

Hoy podemos degustar estas Merienda Reales en algunos cafeterías de la ciudad, todo un ritual.
La Merienda Real de 1700 vale 10€ y la podemos tomar en el Caffe Madama, en el Caffé Reale, y en la Caffetteria Castello di Rivoli.
Y la Merienda Real de 1800 vale 12€ y la podemos tomar en el Caffè Elena, en el Caffè San Carlo , en la Gelateria Pepino  y en la Torrefazione Moderna.


Curiosamente la famosa pasta de avellanas con chocolate conocida como Gianduja, nació como consecuencia de bloqueo de productos por parte de Napoleón . Ante la falta de materia prima los maestros chocolateros turineses comenzaron a mezclar una cantidad mínima de cacao con avellanas de la comarca, obteniendo la decía deliciosa pasta que se utilizaría para hacer bombones.

Pietro Ferrero un pastelero de Piamonte cogió la Gianduja y la transformo en una pasta cremosa, aunque cuentan los viejos del lugar, que fue debido a una época de mucho calor, que la pasta se derritió, siendo este el origen de la Nutella. 
El hijo de Pietro transformó la crema original en la "Super Crema" la madre de la Nutella que no se comercializaría hasta mediados del Siglo XX.

Foto: Nutella.com


Además de las grandes industrias chocolateras, en Turín siguen existiendo pequeñas empresas familiares que trabajan el chocolate de forma artesanal y todos ellos se dan cita en el Festival del chocolate, La Cioccolató. En esas fechas el chocolate toma literalmente la ciudad con degustaciones, talleres y muchas actividades y mucho, mucho chocolate.

¡Sobran motivos para viajar a Turín!






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